En nuestro refugio, cada día luchamos contra el abandono y el sufrimiento animal. Hoy necesitamos tu ayuda para una de nuestras rescatadas más valientes.
Esta pequeña llegó con una lesión gravísima en la cabeza, posiblemente causada por la mordida de una víbora u otro accidente desconocido. Su estado era crítico: la inflamación no cedía, y tras días de tratamiento, finalmente logró drenar el líquido acumulado. Aunque ahora está mejorando, aún tiene una herida abierta que requiere atención continua.
Nuestro refugio, ubicado junto al basurero municipal, enfrenta desafíos enormes para brindarles a estos animales el cuidado que merecen. Sin embargo, no queremos rendirnos. Cada vida cuenta, y con tu ayuda podemos seguir adelante.